¿Qué es la quimioterapia de inducción?

La quimioterapia de inducción es un tratamiento de primera línea para el cáncer en el que un paciente recibe primero dosis de quimioterapia. Estas dosis pueden ser altas, con el objetivo de intentar atacar rápidamente el cáncer, y después de la quimioterapia de inducción, se pueden explorar otras opciones de tratamiento. Este tratamiento suele ser supervisado por un oncólogo, un profesional médico que se especializa en el tratamiento del cáncer, y se administra en un entorno hospitalario, aunque el paciente suele ser permitido ir a casa entre los tratamientos.

Existen varios ajustes en los que puede indicarse quimioterapia de inducción. Algunos cánceres son extremadamente quimiosensibles, y la quimioterapia puede ser la única forma de terapia de cáncer necesaria. Para estos cánceres, se usan varias rondas de quimioterapia y luego se evalúa al paciente para ver si se necesitará quimioterapia adicional.

Las dosis muy altas de fármacos se usan a menudo en la quimioterapia de inducción, con el objetivo de evitar ciclos repetidos en el futuro eliminando el cáncer con las primeras rondas. La esperanza es que este tipo de quimioterapia pondrá al paciente en remisión. En algunos casos, aunque la quimioterapia de inducción eliminará gran parte del cáncer, se requerirá tratamiento adicional. La quimioterapia de consolidación o mantenimiento o el tratamiento de radiación pueden ser utilizados como tratamiento de seguimiento.

En otros casos, la quimioterapia de inducción se puede utilizar para ganar tiempo para el paciente. Administrar quimioterapia rápidamente puede ser el primer paso en el tratamiento del cáncer, lo que permite más tiempo para el paciente para establecer los asuntos en orden y explorar las opciones de tratamiento con varios oncólogos junto con consultores como cirujanos y radiólogos.

Pueden usarse diferentes fármacos de quimioterapia, dependiendo del cáncer involucrado, y un paciente puede ser elegible para fármacos que están en fase de ensayo experimental. Los pacientes que pueden entrar en los ensayos clínicos de quimioterapia pueden acceder a la última medicina y contribuir a la investigación del cáncer, pero corren el riesgo de recibir un tratamiento menos eficaz que si lo hicieran con un régimen de tratamiento convencional y aceptado.

Antes de comenzar la terapia del cáncer, es una buena idea reunirse con al menos dos oncólogos para ver si hay diferencias sustanciales en sus recomendaciones para el tratamiento. Los pacientes deben traer la documentación con ellos a tales citas para permitir que un doctor mire sobre los estudios médicos de la proyección de imagen, bloodwork, y la otra información que puede ser relevante al desarrollo de un plan del tratamiento.