¿Qué es la disestesia?

La disestesia es una condición neurológica caracterizada por una distorsión del sentido del tacto, que hace que todo el tacto se sienta desagradable. Las palabras de raíz para esta condición provienen de las palabras griegas para “malo” y “sensación”, lo que refleja el hecho de que para un paciente con disestesia, las sensaciones se sienten no sólo anormal, sino desagradable. A veces se produce con parestesia, hormigueo transitorio y entumecimiento que puede sentirse anormal y extraño, pero no siempre desagradable.

Los pacientes desarrollan la condición porque hay lesiones en algún lugar del sistema nervioso. Los nervios periféricos, nervios sensoriales o vías sensoriales pueden estar involucrados. Si un paciente experimenta una sensación desagradable en la mano, por ejemplo, podría ser un problema con los nervios de la mano, los nervios que conectan la mano al cerebro o la parte del cerebro que procesa las sensaciones de la mano. En todos los casos, el paciente experimenta sensaciones desagradables cuando se expone al tacto, aunque estas sensaciones no están ocurriendo realmente.

La disestesia ardiente, en la cual el paciente siente que el área afectada está en llamas, es una forma de esta condición. Los pacientes también pueden sentir que están siendo congelados o apuñalados. También pueden describir experiencias sensoriales que, si bien no son dolorosas, son desagradables. Algunos pacientes, por ejemplo, dicen que sienten que tienen algo debajo de su piel. Un examen de la zona no mostrará ningún signo de exposición a estímulos nocivos.

Incluso el tacto ligero puede ser doloroso para alguien con disestesia. El peso de la ropa o de las cubiertas de la cama puede ser extremadamente incómodo, y el paciente también experimenta dolor cuando la gente u objetos se cepillan contra el cuerpo. Una pata amistosa de una mascota doméstica, por ejemplo, puede causar dolor insoportable porque las lesiones del nervio confunden la señal que dice “el gato está golpeando mi pierna” y la traducen en una sensación del dolor o de la incomodidad.

La disestesia puede observarse en personas con diabetes, neuropatía y esclerosis múltiple, entre otras afecciones. El tratamiento para este problema neurológico depende de encontrar la causa. Puede ser posible identificar la ubicación donde las señales sensoriales se están mezclando. En tales casos, se puede ofrecer a los pacientes opciones tales como la estimulación eléctrica de un nervio para detener las señales, o una neurotomía, en la que el nervio involucrado es simplemente cortado. Medicamentos para el control del dolor también se pueden administrar para sofocar la sensación de dolor y mantener al paciente más cómodo.

Para los pacientes, esta condición puede ser extremadamente frustrante. A veces es difícil encontrar un médico que cubra las necesidades de manejo del dolor, porque los médicos pueden rechazar la idea de que el paciente está en el dolor en absoluto. Además, el tratamiento a menudo requiere el ajuste del paciente de los medicamentos y las opciones de tratamiento para encontrar un método que funcione.