¿Qué es la reanimación cardiopulmonar?

La reanimación cardiopulmonar es un método para revivir a quienes sufren paro cardiaco o respiratorio. El procedimiento de reanimación cardiopulmonar generalmente combina reanimación boca a boca con compresiones torácicas. Hay ciertas precauciones que se deben tomar al intentar realizar la reanimación cardiopulmonar, y es generalmente ideal ser certificado en el procedimiento antes de intentar realizar en individuos en situaciones peligrosas para la vida.

Antes de intentar el procedimiento, es aconsejable evaluar primero la situación. Compruebe la conciencia antes de determinar si el individuo necesita reanimación. Es ideal que alguien se ponga en contacto con los servicios de emergencia antes de comenzar el procedimiento. Una persona que sufre de paro cardiaco es probable que necesite atención médica tan pronto como sea posible. La reanimación cardiopulmonar es un procedimiento de emergencia y no debe sustituir a una atención médica completa y supervisada.

Si el individuo está inconsciente y las autoridades competentes han sido notificadas, será necesario comenzar rápidamente a preparar al individuo para el procedimiento. Si es posible, la persona debe estar boca arriba sobre una superficie firme. Antes de comenzar el procedimiento, normalmente es mejor tratar de situar a la persona de esta manera tanto como sea posible.

Las vías respiratorias de la persona que recibe la resucitación deben ser claras y estar abiertas para respirar. Después de asegurarse de que los pasajes de aire estén claros, los que realicen el procedimiento necesitarán inclinar ligeramente la barbilla y la cabeza hacia atrás. El reanimador debe entonces suavemente pellizcar las narinas de las personas cerradas mientras que respira en su boca. Esto se hace generalmente una vez o dos veces hasta que el pecho se levanta visiblemente con la respiración administrada.

Inmediatamente después de la respiración boca-a-boca hay compresiones torácicas. Para realizar compresiones torácicas, ambas manos se colocan sobre el corazón y pulsos fuertes se aplican al pecho. Después de realizar una serie de compresiones, se alternarán con la respiración de boca a boca. El procedimiento puede tardar varios minutos antes de que una persona reviva a la conciencia.

Los paramédicos o el personal médico pueden usar desfibriladores automáticos (DEA) para realizar la reanimación cardiopulmonar. Un DEA es un dispositivo computarizado que administra automáticamente un choque al corazón de una persona que sufre un flujo sanguíneo ralentizado o un paro cardiaco. Los choques estimulan el corazón para revivir la circulación sanguínea.

Para obtener la certificación en la reanimación cardiopulmonar, puede ponerse en contacto con una organización local de salud, como la Cruz Roja. Los cursos deben incluir entrenamiento práctico, y en los Estados Unidos las clases deben ser aprobadas por la American Heart Association. El curso generalmente dará información detallada sobre cómo llevar a cabo el procedimiento con seguridad para ser eficaz y útil cuando se intenta ayudar a alguien en una situación que amenaza su vida.